
Enviar un archivo correctamente a la imprenta es clave para evitar errores costosos, retrasos en la producción o resultados no deseados. En esta guía te explicamos los pasos esenciales para asegurarte de que tu archivo está listo para imprimir sin contratiempos.
1. Selecciona el Formato Correcto
El formato de archivo es fundamental para que la imprenta trabaje con la mejor calidad posible. Aquí están los más comunes:
- PDF (Formato de Documento Portátil): Es el formato estándar y más aceptado por la mayoría de imprentas porque preserva el diseño, las fuentes y los gráficos tal como fueron creados. Preferiblemente enviarlo en PDF/x-1a:2001.
- AI (Adobe Illustrator): Este formato es ideal para archivos de logotipos o ilustraciones en vectores, que no pierden calidad al ampliarse.
💡 Consejo: Siempre convierte tus archivos en PDF para evitar problemas con fuentes faltantes o capas invisibles.
2. Configura el Modo de Color Adecuado
Las imprentas utilizan el modo de color CMYK (Cian, Magenta, Amarillo, Negro), no el RGB (Rojo, Verde, Azul), que es el que se usa en pantallas digitales. Convertir tus colores a CMYK es crucial para obtener el color correcto al imprimir.
💡 Consejo: Usa un perfil de color específico de la imprenta, en nuestro caso el FOGRA 39, para que los colores se vean lo más parecidos posibles a los que ves en pantalla.
3. Ajusta la Resolución de las Imágenes
La calidad de impresión depende directamente de la resolución de tus imágenes. Asegúrate de que estén a 300 ppp (píxeles por pulgada) para impresiones de alta calidad. Las imágenes con resoluciones más bajas aparecerán borrosas o pixeladas.
💡 Consejo: Si usas imágenes de internet, verifica que tengan suficiente resolución. Evita imágenes a 72 ppp, que es la resolución estándar para la web.
4. Añade Sangrado y Márgenes de Seguridad
El sangrado es una área extra alrededor del diseño que asegura que no quedarán bordes blancos tras el corte del papel. La mayoría de imprentas requieren un sangrado de 3 a 5 mm. Además, debes dejar un margen de seguridad dentro del diseño para que los textos o elementos importantes no queden demasiado cerca del borde y puedan cortarse.
💡 Consejo: Cuando prepares tu archivo, añade estas áreas extra desde el inicio para evitar problemas de último minuto.
5. Incrusta o Convierte las Fuentes
A menudo, las imprentas no tienen las mismas fuentes que tú has usado en tu diseño. Para evitar que las fuentes se reemplacen o cambien, asegúrate de incrustar las fuentes en el PDF o de convertirlas en curvas (vectores), especialmente si estás usando un programa como Illustrator o InDesign.
💡 Consejo: Siempre revisa tu archivo PDF antes de enviarlo para asegurarte de que las fuentes se ven correctamente.
6. Revisa la Ortografía y el Diseño Final
Antes de enviar el archivo a imprenta, haz una revisión final minuciosa de ortografía, tipografía y alineación de elementos. Es muy fácil pasar por alto errores cuando has estado trabajando en un proyecto durante mucho tiempo.
💡 Consejo: Pídele a otra persona que revise el archivo contigo para tener una nueva perspectiva.
7. Comprueba el Tamaño del Archivo
Asegúrate de que el archivo tenga el tamaño adecuado para la impresión, en la misma medida y proporción que se va a producir. Las imprentas a menudo rechazan archivos que no están en las dimensiones correctas, lo que puede provocar retrasos.
💡 Consejo: Revisa las especificaciones de la imprenta para asegurarte de que estás trabajando en el tamaño adecuado, incluyendo el sangrado y los márgenes.
8. Solicita una Prueba de Impresión
Siempre es recomendable solicitar una prueba de impresión antes de iniciar una tirada grande. Esta prueba te permitirá ver cómo se verá tu diseño impreso y hacer ajustes si es necesario.
💡 Consejo: Algunos tipos de impresiones pueden variar dependiendo del tipo de papel o la máquina utilizada, por lo que una prueba te ayudará a evitar sorpresas.
9. Envía los Archivos Comprimidos o a Través de un Enlace
A menudo, los archivos de impresión pueden ser pesados, especialmente si contienen muchas imágenes de alta resolución. Utiliza un servicio de transferencia de archivos como WeTransfer, Dropbox o Google Drive si los archivos son muy grandes, o comprímelos en un archivo .zip si los vas a enviar por correo electrónico.
💡 Consejo: Asegúrate de que el archivo está claramente etiquetado con el nombre del proyecto, fecha y cualquier otra información relevante.
10. Comunícate con la Imprenta
Antes de enviar el archivo, consulta con la imprenta si tienen requisitos específicos para el formato, modo de color, tamaño de archivo o cualquier otro detalle técnico. Una buena comunicación te ahorrará tiempo y posibles correcciones.
💡 Consejo: Envía un correo detallando el tipo de archivo, las especificaciones del proyecto, y cualquier consideración especial que deba tener en cuenta la imprenta.
Seguir estos pasos garantizará que tu archivo esté correctamente preparado para la imprenta, lo que te ahorrará tiempo, costes innecesarios y problemas de última hora. Recuerda que la clave está en los detalles: desde el formato hasta el sangrado, cada aspecto cuenta para asegurar un resultado final de alta calidad. 👍