Minimalismo, textura y resistencia definen estas tarjetas impresas para Living Ceramics. Una pieza sofisticada que apuesta por lo esencial: el golpe en seco, sin tinta ni barnices, aporta un relieve sutil que solo se revela al tacto o bajo la luz. Un detalle silencioso, pero elocuente.

Para reforzar su presencia y durabilidad, se optó por un acabado contra colado, que multiplica el grosor del soporte y añade cuerpo sin perder elegancia. El resultado: una tarjeta sólida, con un negro profundo y una textura que transmite calidad desde el primer contacto.